“Las revoluciones del noveno oleaje”, reseña de Giancarlo Medrano en Vitral

Posted on: Saturday, July 17th, 2010
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“[...] Otros dos documentales nos acercaron a la Cuba vista por artistas de diversos medios que han emigrado por las disímiles situaciones a España y Estados Unidos. En el primer caso están quienes nos hablan desde Voces de un trayecto, dirigido por Alejandra Aguirre, que deviene en un reconocerse en estos cubanos que han hecho suyo a Madrid como zona de vida, como espacio en el que desarrollarse, no desde la nostalgia depresiva, sino desde la necesaria mutación cultural, que no pérdida, para entregar el propio talento a nuevos públicos, sabiéndose tan cubanos como quienes se quedaron y dejando aéreas las raíces del alma para ser universales. Si usted, querido lector, quiere re-pensar su propia cultura cubana e idiosincrasia vea esta propuesta y asúmala como reto constructivo o desafío para que no se pierda en nacionalismos estériles ni insularidades egocéntricas [...]”

Publicado en Vitral. Artículo completo aquí.

Coruña Cura – Fotografías del proyecto de Ecodesarrollo Gaia en Yoff

Posted on: Wednesday, June 30th, 2010
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Coruña Cura - Senegal 2009

Pase de diapositivas aquí.

“Cuba: Cine joven, nuevas miradas a la isla”, publicado en Senlac

Posted on: Wednesday, June 30th, 2010
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Escrito por Dixie Edith
La Habana, marzo (Especial de SEMlac).- Una mirada diversa y provocadora sobre la realidad cubana trajo la recién concluida Novena Muestra de Jóvenes Realizadores, que anima los espacios cinematográficos de la isla cada febrero, desde el año 2000.
Con la proyección de la cinta Chamaco, de Juan Carlos Cremata Malberti, la muestra, dedicada esta vez al realizador Humberto Solás, se diseminó por diversos espacios de la capital la última semana de febrero, bajo el precepto “un cine para ver mejor”.
Fue bien escogida la cinta para la jornada inaugural. En línea con producciones cubanas como Barrio Cuba, de Humberto Solás, y Los dioses rotos, de Ernesto Daranas, la película de Cremata develó con agudeza las intimidades de la Habana profunda y fue preámbulo oportuno para el resto de las proyecciones, calificadas de “provocadoras” por el cineasta Fernando Pérez, presidente de la Muestra.
“En estos tiempos, la posibilidad de filmar es indetenible. Los jóvenes la asumen con una mirada más provocadora, con temas más comprometidos. Es increíblemente positivo: dinamiza, mueve, no retrasa, no inhibe…”, dijo a SEMlac el experto realizador, autor de cintas como Madagascar y Suite Habana.
Para Fernando Pérez ha sido muy importante hacer cine rodeado de jóvenes: “Me atrae tremendamente trabajar con muchachos que empiezan o que no tienen una larga experiencia como cineastas. Muchas veces trabajo con ellos en mis películas y sus puntos de vista suelen sorprenderme”, aseveró.
Casi una década atrás
La primera Muestra de Cine Joven en Cuba se remonta a los inicios de este siglo. En el año 2000, y dentro de las paredes del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficas (ICAIC), creció la idea de abrir un espacio que propiciara el conocimiento y la reflexión alrededor de una producción joven independiente que estaba naciendo en Cuba.
Llegó así la primera experiencia, que enseñó la obra de directores como Pavel Giroud, Léster Hamlet, Humberto Padrón, Miguel Coyula, Aaron Vega, Waldo Ramírez, entre otros.
“Casi todos hacían anuncios, videoclips, documentales y ficciones producidos con tecnología propia: cámaras, avids”, cuenta una retrospectiva de la Muestra publicada por Casa de las Américas.
Una década después, muchos de esos realizadores han demostrado ser capaces de empeños mayores y el propio ICAIC confirmó la necesidad de abrir espacios a una obra con toda la riqueza y las complejidades de estos tiempos, desde el punto de vista temático, estético, conceptual.
En aquella primera muestra, su presidente, Juan Antonio García Borrero, convocaba a borrar falsas fronteras y superar feudos estrechos.
Desde entonces, muchas personas esperan la exhibición fílmica de cada febrero, en al capital cubana. Se ha convertido también en un evento de debates, que permite el encuentro, durante una semana, con documentales realizados con cámaras fotográficas, largometrajes producidos íntegramente con el presupuesto de un día de rodaje en la industria, tratamientos temáticos desatendidos por nuestros medios y despliegues visuales inéditos.
“Es un cine mayoritariamente joven e independiente… siempre, inacabado e ingenuo, fresco e inexperto, a tientas y visionario, esperanzado y esperanzador, impetuoso y desafiante”, según la definición de Gabriel Caparó, crítico y periodista de La Ventana, publicación digital de Casa de las Américas.
A juicio del director Arturo Infante, “la Muestra es donde mejor se define la labor y el interés del ICAIC hacia los jóvenes”, declaró a la prensa local durante la octava edición del certamen.
“Es un espacio al que le debo bastante, pues me ha servido para mostrar y confrontar mis trabajos independientes. Es que la muestra no solo nos exhibe ante el público que asiste allí, o ante los otros realizadores jóvenes, sino también hacia el interior de la industria”, precisó Infante.
Documental revivido
Críticos e investigadores, como Joel del Río, Danae Diéguez y el propio Fernando Pérez coinciden en que el documental fue el plato fuerte de la Novena Muestra, en confirmación de una tendencia que ya venía despuntando en años anteriores.
La realizadora Vanessa Portieles ya alertaba hace dos ediciones que el ICAIC había abierto las puertas a ese “género maldito” y propiciado espacios para impulsarlo.
“Les da oportunidad a los jóvenes para que envíen sus guiones, les posibilita producir sus ideas e, incluso, está haciendo también las proyecciones los últimos viernes de cada mes, talleres y actividades colaterales que apoyan mucho a quienes tienen ganas de hacer cine. Eso es muy positivo”, aseveró entonces Portieles.
“Se aprecia un trabajo muy sólido, creciente, en los documentales; un mayor dominio del género”, confirmó a SEMlac Danae Diéguez, profesora del Instituto Superior de Arte y parte del equipo que organiza la muestra.
El periodista y crítico Joel del Río, incluso, enumeró los que para él fueron “los 10 documentales más impactantes”, aclarando que eran realizaciones “de riesgo y compromiso con los personajes y con el tema”.
“Sus directores se ven dispuestos a llevar la observación hasta los últimos resquicios que permita la ética y el compromiso con la verdad. Debe añadirse que, por si fuera poco, exploran y manipulan, libremente, los más diversos convenios del documental, ya sea la voz en off o la entrevista directa, los grafismos, el acercamiento naturalista e intencionado a la realidad, la revelación conflictuada, la observación sociológica del cinema verité, o la incursión en los terrenos de la ficcionalización y la puesta en escena”, argumentó del Río en la prensa.
Entre esas obras se incluyen El mundo de Raúl, de Jessica Rodríguez y Zoe G. Miranda; Habanaver.t.a. 31 kb/seg, de Javier Labrador y Juan Carlos Sánchez; Eso que anda, de Ian Padrón; Revolution, de Mayckell Pedrero; Voces de un trayecto, de Alejandra Aguirre y Ghabbana Men’s Revolution, de Reynier Valdés, Aylée Ibáñez, Daleysi Moya y Yanara Mauri.
Desde la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños llegaron, por su parte, La tarea, de la peruana Milagro Farfán y Bajo el mismo techo, de la mexicana Talía García, que reflexionan, más allá de la realidad cubana, sobre un tema que despierta polémicas enconadas en el mundo contemporáneo: la familia como institución, su vigencia y sus crisis.
Quizás una de las características distintivas de estos casi 10 años de la muestra sea, justamente, que las mujeres, por primera vez en la historia del cine cubano, protagonizan el acto cinematográfico en condiciones de igualdad con los varones, tanto desde la cantidad como desde la calidad de sus propuestas.
Incluso, a juicio de Diéguez, “se observan cada vez más, obras elaboradas desde una mirada muy femenina, desde la autorrepresentación del género”.
Las realizadoras aprovechan bien el espacio. Para Jessica Rodríguez, directora de El mundo de Raúl, significa como “un espacio imprescindible para difundir y para hacer visible la obra de los jóvenes realizadores” y un “muy importante [espacio] porque el público asistente viene buscando el tipo de trabajo que nosotros hacemos, críticos, con discursos frescos y novedosos, un pelín más contestatario comparado con las obras que se hacen en la industria”.
Su colega Denise Guerra, directora de Que valga la alegría, agrega, por su parte, que este es un escenario “de encuentro, de retroalimentación, de crítica, de legitimación”.
Para Fernando Pérez algo está claro: el cine joven existe. “Primero porque la tecnología digital impuso una nueva manera de hacer cine: las dinámicas de producción cambiaron y con ello, la mirada”.

“Cuba. El chip defectuoso”, publicado en el blog de Héctor García Quintana

Posted on: Tuesday, June 29th, 2010
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Héctor García Quintana | Junio 13, 2010
Gracias a mi amigo Frank González, recién he visto el documental de Alejandra Aguirre, Voces de un trayecto, donde se consulta la experiencia del exilio de varios artistas cubanos que viven en España.
Siendo yo mismo exiliado no debería sorprenderme las tantas cosas en común que me unen a ellos, pero sí, me sorprenden y mucho.
Creía que mi experiencia era única, que mi natural rebote hacia los cubanos que encuentro era una forma peculiar de expresar mi carácter ermitaño y hosco hacia las multitudes ruidosas, pero veo que no.
Consigo darme cuenta que esa mezcla entre atracción y rechazo hacia Cuba y los cubanos es parte consustancial de nuestro carácter, y que tiene un valor incalculable encontrar pensantes comunes, gente con la que se puede hablar de los olores de la isla, de los sabores, los odios, las melancolías, filias y recuerdos.
Pero si ya estás imbuido del país donde vives, si ya te sientes medianamente integrado al país donde ganas para pagar el alquiler, ya no sientes como propios muchos argumentos de gente que viene de donde tú mismo naciste.
Los cubanos de menos de 50 años nos criamos en un medio extraño y peculiar, alejados del mundo real, de la vida tal y como existe en el resto del mundo y que es la vida normal en Bolivia o Suecia, con las diferencias que pueden existir entre ambos países.
Los cubanos, según el cantautor Pavel Urquiza, tenemos un Chip defectuoso en la cabeza. Un chip erróneo, diría yo, que nos hace creer, desde la condición de la insularidad de Cuba, que somos un centro mundial de muchas cosas, que el mundo no puede vivir sin saber de Cuba, que hacemos la mejor salsa, la verdadera literatura y la única política verdadera, entre otras tantas falsas creencias.
Luego la vida, si te la posibilidad de vivir desde fuera ese nacionalista carácter insular, te hace ponerte en tu sitio, te hace comprender que algunos cubanos aprendemos a mejorar ese Chip defectuoso, a integrarlo de nuevas experiencias que nos ayudan a sobrevivir o vivir de forma normal, adecuada o incluso mejor.
Otros cubanos no, otros viven con la misma jodida pieza imperfecta en el cerebro, esa que les impide ver la realidad como es, que les hace odiar a los franceses, los españoles, los americanos o cualquier otra nacionalidad donde viven, que no comprenden que es él quien debe acomodarse, sin perder sus rasgos propios si le da la gana, pero debe aclimatarse al país donde reside y no sólo el país cambiar hacia él mismo.
Cuando salen de la insularidad embrutecedora se percatan que el mundo es imperfecto –¡menudo descubrimiento!– y en lugar de organizarse en función de ello, mantienen la insularidad como norma. Son esos que desde Barcelona, Berlín o Madrid lucen una camiseta de Che Guevara mientras gritan contra el capitalismo, o que viajan a Panamá para comprar a precios bajos productos que en Cuba venden en el mercado negro, el único verdadero que existe en la isla, o que ejercen sin licencia de dentistas en Hialeah, o venden tamalitos en las calles americanas sin cumplir las normas mínimas de higiene mientras escuchan a todo grito timba cubana.
Tengo la experiencia de cubanos que vienen a Europa y se van a Miami o regresan a Cuba porque no soportan el modo de vida europeo. No sé realmente qué es lo que no soportan, pero sí sé con qué comparan la Europa donde viven; y es con la Cuba de sus cabezas. Esa Cuba, que algunos de los artistas del documental califican de inventada. Una Cuba donde intencionadamente olvidan los defectos, los horribles defectos que tiene la isla, y potencian las virtudes, las muchas virtudes, que tiene.
Y es cierto, todos, o casi todos los cubanos, cuando nos metemos en nuestros problemas diarios del país donde vivimos, nos inventamos una virtudes que no existían en nuestra isla. Es probablemente un carácter de todo exiliado, pero el cubano además, no tenía punto de comparación previo para sus vivencias de la isla.
Yo también lo viví, no soy ajeno a ello, pero basta regresar alguna vez, basta volver a pisar las calles inmóviles de tu ciudad, vivir las mismas situaciones eternas, los mismos sitios que están detenidos como una foto, en esa Cuba que se ha quedado estancada en el tiempo, enclaustrada en un mundo irreal y ficticio que los que están allí no alcanzan a darse cuenta, para comprender que aquello es un presente perpetuo que no tiene futuro. Y donde lo único que se mueve son los que mueren y los que se van al exilio.
Mi experiencia, pero es sólo la mía, es que a Cuba es mejor extrañarla que vivirla.

“Muestra fílmica inquietante”, publicado en el blog Ancla Insular

Posted on: Monday, June 28th, 2010
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Muestra fílmica inquietante / Miguel Iturria Savón
Publicado por Ancla insular – 20 Marzo, 2010
En la última semana de febrero la Cinemateca de Cuba ofreció las palpitaciones del audiovisual en la isla, mediante la IX Muestra de realizadores jóvenes, un evento necesario, de alto nivel profesional, originalidad y frescura socio estética, que generó cierta resistencia de quienes parecen extrañar los adormecedores temas épicos, tan sobredimensionados en nuestros medios de comunicación que cansan al más ingenuo.
El evento expresa los cambios en el cine cubano, ávido de encuentros, jornadas y concursos que oxigenen los medios de realización, atados por la censura, la falta de presupuestos y los senderos trillados. Como toda generación tiene sus formas expresivas los jóvenes casi siempre son dinámicos y exigen atajos diferentes. Tocar a las puertas o empujarlas y entrar es un reclamo natural, no un capricho de veinteañeros. Cuba cambia y el cine debe testimoniar esos cambios, como lo hiciera Gutiérrez Alea a partir de los años sesenta y más recientemente Fernando Pérez, director de la IX Muestra de Nuevos Realizadores, quien no pudo impedir ciertas fechorías de los censores.
Me refiero, por ejemplo, a la actitud de Hugo Pavón, guardián de la Cinemateca, quien cumpliendo órdenes de la Seguridad del Estado les impidió la entrada al fotógrafo Claudio Sánchez Madan, al cantante Ciro J. Díaz y a los bloggers Alain Saavedra y Claudia Cadelo Nevi, la cual grabó y colgó en Octavo Cerco el escándalo verbal. Un incidente extra artístico revela el nerviosismo de los uniformados y su insolencia dentro de las instituciones culturales.
Negar absurdos y afirmar puntos de vistas contrapuestos a percepciones sociales anticuadas entra en la lógica de los realizadores, cuya fecundidad cabalga en sus obras a pesar de algunos consagrados y de funcionarios apresados por el miedo y la conveniencia.
La IX Muestra trajo materiales audaces de alto vuelo creativo, idealismo y ruptura, que tocan temas de la realidad urbana desde el compromiso estético y humano. El desencanto, los conflictos cotidianos, la desesperanza y un puñado de sueños  tomaron cuerpo en los cortos y documentales de realizadores jóvenes con mucho talento y poco currículo. Hubo propuestas conmovedoras e inquietantes, generadoras de rumor y hasta algarabías por el sentido crítico, como si la crítica no fuera una de las funciones del cine, arte con historial polémico que suscribe la sátira como punto de inflexión.
Aunque no pude ver todas las obras exhibidas, palpé el interés del público -sediento por ofertas renovadoras-, y la ojeriza de algunos personajes retardarios que parecen negar la afirmación de identidad de la nueva generación de cineastas.
Entre las piezas validadas por la IX Muestra de Nuevos Realizadores impactaron las que tocan temas calientes, como Chamaco, de Juan Carlos Cremata, quien comenzó en los noventa con Oscuros rinocerontes enjaulados y estrenó meses atrás su versión fílmica de El Premio Flaco, de Héctor Quintero. Chamaco recrea la obra homónima del joven dramaturgo y narrador Abel González Melo, quien aborda la prostitución masculina de muchachos que viven al límite y usan el sexo como medio de sobrevida.
El impacto de la obra de Cremata, cuyas expectativas no decepcionó a los admiradores del realizador, no disminuyó el interés en otras propuestas provocadoras y riesgosas sobre la familia, la crisis de valores, la desesperanza juvenil y el estancamiento social, convertidos ahora en testimonio fílmico de un país agobiado por el despotismo político.
Para estimular la búsqueda y visualización de obras que desaparecerán de nuestras carteleras quiero mencionar, a modo de ejemplo: Eso que anda (Ian Padrón), El mundo de Raúl (Jessica Rodríguez y Zoe G. Miranda), Revolution (Maikel Pedrero), La tarea (Milagro Farfán), Arquetipos (Raydel Araoz), Voces de un trayecto (Alejandra Aguirre) y Habanaver.t.a.31 kb /segundo (Alejandra Aguirre).
Vale anotar, además, el balance de género, pues en esta Muestra sorprende el numero de muchachas que manifiestan su talento como directoras y guionistas, además de actrices o entrevistadoras, capaces de abrir ventanas dentro de una realidad oscurecida que pertenece a todos por igual.

“Mirando al futuro, a veces”. Reseña de Joel del Río en Juventud Rebelde

Posted on: Thursday, May 6th, 2010
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El cine cubano cambió desde que existen estos concursos. Y aparecieron obras amparadas en el dinamismo, la frescura, la necesidad de expresar

Joel del Río

27 de Febrero del 2010 21:04:32 CDT

Ningún espectador cubano, interesado seriamente en conocer las palpitaciones vitales del audiovisual en nuestro país, debiera creer que la Muestra (como todavía escucho expresar a algunos sin reparo) es un evento ajeno, amateur, medio fortuito, improvisado o irresponsable. Pero voy a tratar de eludir el absolutismo. Se puede opinar lo que se desee sobre la Muestra y sobre cualquier otro asunto humano o divino, pero cuando los argumentos provienen de la ignorancia, el abroquelamiento, el sectarismo o el espíritu retardatario, se incurre en altísima probabilidad de error. Y basta revisar los catálogos de virtudes, propuestas y senderos esbozados en la novena edición, y en las ocho anteriores, para convencer al más reacio de que el cine cubano cambió, para mejor, desde que existen estos encuentros y concursos. Y aparecieron obras amparadas en el dinamismo, la frescura, la necesidad de expresar, el imperativo de tocar las puertas o incluso derribarlas.

Festival Internacional de Danza Callejera de La Habana 2004

Festival Internacional de Danza Callejera de La Habana 2004

IX Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, Habana, Abril 2004.

Voces de un trayecto, un documental de Alejandra Aguirre

Voces de un trayecto, un documental de Alejandra Aguirre

Documental de 42 minutos, 2007-2009, Cuba-España. Dirección: Alejandra Aguirre. Tema: identidad y emigración. Entrevistados: Gema Corredera, Pavel Urquiza, Vladimir Cruz, Mª Isabel Díaz, Vanito Caballero y Roberto San Martín.

Conexo Trío & Cris López… intentando grabar

Conexo Trío & Cris López… intentando grabar

Tema: A long walk, tema original de Jill Scott Grabado en el Estudio Sala de Star, Madrid.

Noticias de Yoff (fragmento 1)

Noticias de Yoff (fragmento 1)

Proyecto médico en Senegal – Ecodesarrollo Gaia: Yoff, Senegal, es una comunidad pesquera de 56.000 habitantes. La falta de acceso a la educación lastra el futuro de los jóvenes de Yoff. La deficiente asistencia sanitaria es un grave problema. Muchas mujeres embarazadas, mueren de camino a Dakar. Tras la construcción de una escuela – la [...]

Voces de un trayecto (fragmento 2)

Voces de un trayecto (fragmento 2)

Documental de 42 minutos, 2006-2008, Cuba-España. Tema: identidad y emigración. Entrevistados: Gema Corredera, Pavel Urquiza, Vladimir Cruz, Mª Isabel Díaz, Vanito Caballero y Roberto San Martín.

Voces de un trayecto (fragmento 1)

Voces de un trayecto (fragmento 1)

Documental de 42 minutos, 2006-2008, Cuba-España. Tema: identidad y emigración. Entrevistados: Gema Corredera, Pavel Urquiza, Vladimir Cruz, Mª Isabel Díaz, Vanito Caballero y Roberto San Martín.